Encuentros muy cercanos con señoras de cualquier tipo
Alberto y Jorge aceptan representar el papel de ejecutivos de una empresa imaginaria por cuenta de un promotor de negocios futbolísticos arruinado, con el fin de aparentar prosperidad ante varios compradores de jugadores. Como el promotor exige que se presenten como hombres casados, Alberto le propone el papel de esposa a Viviana y Jorge a Marcela, compañeras de trabajo a las que ellos miran fogosamente sin hallar la menor correspondencia. Los enredos y la risa están por comenzar.