Hotel sin salida
Cuando el auto de David y Amy Fox se avería en medio de la nada, se ven obligados a pasar la noche en el único motel de la zona, que sólo tiene en la habitación un televisor para entretenerlos. Todo va bien hasta que descubren que las películas de asesinato que han estado viendo fueron grabadas en el mismo sitio en el que están. Con cámaras ocultas que ahora los observan, quedan atrapados en los cuartos, sótanos y túneles subterráneos, y ahora, con todos sus movimientos registrados en video, deberán luchar para mantenerse vivos antes de que quien quiera que esté grabándolos pueda terminar su última obra maestra.