La clase
François es un joven profesor de lengua francesa en un instituto conflictivo, situado en un barrio marginal. Sus alumnos tienen entre catorce y quince años, y no duda en enfrentarse a ellos en estimulantes batallas verbales, pero el aprendizaje de la democracia puede implicar auténticos riesgos. Al comenzar el curso, los maestros, llenos de buenas intenciones, deseosos de dar la mejor educación a sus oyentes, se arman contra el desaliento. Pero la abismal diferencia de cultura y de actitud choca violentamente en las aulas, que no son más que un microcosmos de la Francia contemporánea.