La dinastía
Final
Miguel y Kaleth Morales, dos artistas, cambiaron el destino de su familia y dejaron una huella imborrable. Con ayuda de las notas de un acordeón, los Morales convirtieron los sueños en realidades. Primero fue Miguel, quien transformó los sentimientos en canciones y las letras en caricias, pero lo más importante fue la herencia que dejó a su hijo Kaleth. Kaleth Morales convirtió los ritmos en nuevos pasos de baile y la tristeza en una nueva parranda.