Mujeres asesinas
La madre
Pablo (Julián Arango) contrae matrimonio con Martha (Juana Acosta) y promete estar con ella toda la vida. Con el paso del tiempo, la relación de la pareja transcurre con normalidad, pero todo empieza a cambiar cuando la mujer queda embarazada y se vuelve sobreprotectora con sus hijas. Por su parte, Pablo trabaja incansablemente para conseguir su propia oficina de juristas y conoce a Nora López (Cristina Campuzano), una nueva colega de quien se hace amante. Tras el abandono del abogado, Martha tiene un cambio de actitud y trae a su memoria los recuerdos de su infancia, cuando su madre se suicidó por el abandono de su padre. Como consecuencia, la madre de las niñas toma una decisión con un desenlace trágico