El cerebro que no podía morir
El doctor Bill Cortner es un brillante neurocirujano obsesionado con la investigación en trasplantes de órganos, a pesar de su padre, quien le advierte sobre los problemas éticos de su desmedida ambición experimental. Lo que nadie sabe es que él ya tiene un laboratorio secreto en los suburbios, donde un colega lo asiste en fallidas pruebas con humanos. Hacia allí viaja con Jan, su prometida, a quien planea revelar esta información cuando un accidente automovilístico la decapita y desencadena la demencial trama.