Sin rumbo
Sam es un ex ejecutivo de publicidad de alto perfil cuya vida ha sido destrozada por la trágica muerte de su hijo. Viviendo alejado de todo, Sam pasa sus días en un velero anclado, mientras ahoga su dolor en el alcohol. Cuando Sam descubre una caja llena de cintas y letras de canciones compuestas por su hijo, el talento musical del joven es una revelación para él, un padre afligido que sentía que había estado ausente en la vida de su hijo. Después de aceptar los sueños de su hijo fallecido, Sam se aprende cada canción y, finalmente, consigue reunir la voluntad para tocar una en un bar de la localidad. Cuando Quentin, un joven músico que se encuentra entre el público, es cautivado por la canción, el extraño dúo forma una banda de rock que se vuelve sorprendentemente popular y cambia la vida de ambos.